Dionea
Las plantas carnívoras encuentran pocos nutrientes en el suelo de donde viven que, a lo largo de miles de años, han evolucionado hasta perfeccionar sus técnicas de caza. Las hojas se han modificado, tanto que se han convertido en eficaces trampas capaces de digerir -gracias a las enzimas digestivas- los cuerpos de los insectos que caen en ellas.
Echinocactus grussonii
Por cierto, ¿sabías que las espinas de los cactus son en realidad hojas modificadas? Es una manera de ahorrar la máxima cantidad posible de agua, al mismo tiempo que protege a las plantas de posibles comensales.
Curioso, ¿verdad?